La antorcha encendida: el fuego del Espíritu que ilumina nuestro camino

por | Ago 28, 2026 | Misión y Evangelización, Reflexiones Bíblicas

En este mes de agosto iniciamos un nuevo ciclo escolar, y lo hacemos con la certeza de que el Espíritu Santo sigue acompañando nuestra vida y nuestra misión. El P. Salvador Carrillo Alday, en su obra “Pasando la antorcha encendida”, nos recuerda que la Renovación Carismática Católica es una corriente de gracia que mantiene viva la llama del Espíritu en la Iglesia.

“No apaguen el Espíritu”

(1 Ts v5,19).

La antorcha encendida es símbolo de continuidad y misión. Así como cada ciclo escolar nos invita a aprender y crecer, la antorcha del Espíritu nos impulsa a caminar con fe y esperanza.

  • Es luz que ilumina el estudio y la búsqueda de la verdad: “Tu palabra es lámpara para mis pasos, luz en mi sendero” (Sal 119,105).
  • ⁠Es calor que fortalece la convivencia y la fraternidad: “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo” (Rm 5,5).
  • ⁠Es fuerza que anima a enfrentar los retos del nuevo año: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes” (Hch 1,8).

La Renovación como corriente de gracia

El P. Carrillo nos recuerda que la Renovación Carismática no es un movimiento aislado, sino un regalo para toda la Iglesia. Sus frutos se ven en la oración, en el canto, en la confianza renovada en la Palabra de Dios y en la apertura a los carismas que fortalecen la comunidad.

“A cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común”

(1 Co 12,7).

Al iniciar este año 37, recibimos también la invitación a ser portadores de la antorcha encendida. Que cada maestro, cada alumno y cada familia se conviertan en testigos de la luz del Espíritu.

  • Que el aprendizaje sea acompañado por la fe.
  • ⁠Que la comunidad escolar sea espacio de fraternidad y servicio.
  • ⁠Que este año sea vivido como un tiempo de gracia y crecimiento en la fe.

“Ustedes son la luz del mundo; no se puede ocultar una ciudad situada en la cima de un monte”

(Mt 5,14).

Oración

Señor, gracias por el don de tu Espíritu que enciende nuestra vida. Haz que este nuevo ciclo escolar sea un tiempo de crecimiento en sabiduría y amor. Que nunca falte en nuestras manos la antorcha encendida que ilumina el camino y que podamos transmitirla con alegría a quienes más lo necesitan.

La antorcha encendida es una invitación a vivir la fe como un fuego que se comparte. Hoy, al iniciar el año 37 de nuestro ciclo escolar, necesitamos mantener viva esa llama y pasarla a quienes buscan luz en medio de la oscuridad.

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”

(Rom 8,16).