Oración y vida, ahí comenzó nuestra aventura. Tu lo sabes, rezar era monótono para mí, aceptable y diligente sí, pero le faltaba algo, quería aprender a orar, quería acercarme más, atreverme a más, encontrarte siempre, en todo momento y en todo lugar.
Tú me conoces más que nadie, mas incluso que yo misma, soy criatura tuya, imperfecta pero tuya, sabes cuanto he buscado sin detenerme al hallazgo, sabes cuanto he perdido sin disfrutar las ganancias, sabes cuanto he cargado sin demostrar el cansancio, tu lo has vivido todo, porque sola nunca me has dejado sólo me hacía falta reconocerte, saber que esperabas de mí, necesitaba que sanaras mi ceguera.
La oración desde el conocimiento de tu Palabra me abre la puerta al diálogo contigo y conmigo, me conduce a ti y me habla también a mí, cuando me tienes frente a ti así, sin prisas, sin ensayos, sin prejuicios, con el corazón contrito o lleno de gozo, o de fatiga y confusión, pero entregándolo todo a ti, convencida de que apenas termine nuestro encuentro saldré otra, seré otra, estaré alegre y seré paciente pese a todo, despierta una vez más al conocimiento de mi propia existencia que tu amor me concede y sostiene. En la oración te busco y en la Sagrada Escritura te encuentro.
Hablar contigo, orar constantemente se ha convertido en mi motor de vida, desde el alba hasta el ocaso, desde mi nada hasta tu todo, desde mi pequeñez hasta tu grandeza, desde mis carencias hasta tu misericordia, desde mis lágrimas hasta tu consuelo, desde mi agradecimiento por todo y por tanto hasta tu magnificencia.
Orar por todos, por los míos, por quienes amo, por quienes a ti te buscan, por quienes no te conocen y te necesitan, por los que te han abandonado, por los que sufren, por los que se han ido, por los que han de venir.
Yo te doy gracias por todo, que sin conocerte te buscaba, gracias por abrirme la puerta al conocimiento de tu obra perfecta, gracias por haberte revelado, gracias por tu amor.
Yo te alabo, yo te bendigo, yo te doy gracias…
Beatriz González Ramirez, Alumna IPB-SCA
19 de febrero de 2025