Este 25 de mayo de 2026, el Papa León XIV ha dado a la Iglesia y al mundo su primera encíclica, Magnifica Humanitas. Es un llamado a proteger la dignidad humana en medio de los avances tecnológicos y de la inteligencia artificial, recordándonos que la vida no se mide en algoritmos, sino en gestos concretos de amor y justicia.

La Palabra ilumina este mensaje:

«Dios creó al hombre a su imagen» (Gn 1,27)

Esa imagen divina se refleja en cada persona, y ninguna máquina puede sustituirla. El Papa nos recuerda que la verdadera novedad está en Cristo:

«El que está en Cristo es una nueva criatura» (2 Co 5,17).

En un mundo tentado por la deshumanización digital, Jesús nos dice:

«Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10,10).

Esa abundancia se experimenta en la comunidad, en la solidaridad y en el cuidado de los más vulnerables:

«Lo que hicieron a uno de estos pequeños, a mí me lo hicieron» (Mt 25,40).

Oración

Espíritu Santo,
Tú que inspiras la vida y renuevas la faz de la tierra,
haz que sepamos proteger y cuidar la dignidad de cada persona.
Que la inteligencia artificial y la ciencia estén siempre al servicio del amor,
y que en nuestras familias, trabajos y comunidades
se refleje la abundancia de Cristo.
Danos tu fuerza para ser testigos de paz,
y que cada día vivamos como nuevas criaturas en Él.
Amén.